Un poco de historia

¿Qué es el swing?

La música swing es un estilo de jazz que se originó en Estados Unidos hacia finales de la década de 1920 y se convirtió en uno de los géneros musicales más populares durante los años 30.

Grandes orquestas y músicos como Duke Ellington, Count Basie, Chick Webb y Ella Fitzgerald fueron parte de esa historia. Alrededor de esta música se desarrolló toda una familia de bailes, entre ellos el Lindy Hop, Charleston, Balboa, Collegiate Shag y Authentic Jazz.

Comparten una misma raíz y la conexión con la música swing, pero cada baile tiene su propia historia, características y personalidad.

¿Y entonces, qué es el Lindy Hop?

El Lindy Hop es un baile en pareja que nació a finales de los años 20 en el barrio de Harlem, Nueva York. Forma parte de la familia de los bailes swing y nació dentro de la comunidad afroamericana de Harlem.

Uno de sus grandes centros de encuentro fue el Savoy Ballroom, un enorme salón donde bailarines de toda la ciudad se reunían para bailar al ritmo de las grandes bandas de jazz.

El Lindy Hop se caracteriza por su conexión con la música, su energía, el juego entre los bailarines y, sobre todo, por la posibilidad de improvisar. No se trata solamente de aprender una secuencia de pasos: cada baile puede ser diferente y cada pareja puede interpretar la música a su manera.

La escena de Hellzapoppin' (1941), con los Whitey's Lindy Hoppers. Suele considerarse la mejor secuencia de Lindy Hop jamás filmada. Acá en una versión colorizada.

Una historia que sigue viva

Durante varias décadas, el Lindy Hop perdió popularidad y estuvo cerca de desaparecer. En los años 80 comenzó su renacimiento, cuando nuevas generaciones de bailarines buscaron a quienes habían formado parte de aquella primera época y los invitaron a volver a enseñar.

Entre ellos estuvieron Frankie Manning, Norma Miller, Al Minns y Dawn Hampton, quienes fueron fundamentales para transmitir el baile a nuevas generaciones.

A partir de entonces, el Lindy Hop volvió a crecer y hoy se baila en ciudades de todo el mundo.

Además de la improvisación, existen rutinas y coreografías que forman parte de la historia del Lindy Hop y que se siguen aprendiendo y bailando. Algunas son en pareja y otras son solistas.

En nuestras secciones Authentic Jazz y rutinas y Terminología te contamos más sobre ellas.

El lugar donde todo pasó

El Savoy Ballroom

El Savoy Ballroom de noche en Lenox Avenue, con sus carteles luminosos y guirnaldas de luces a lo largo de la cuadra
El Savoy de noche en Lenox Avenue, circa 1950. Colección Austin Hansen, Schomburg Center — The New York Public Library.

"The Home of Happy Feet": así lo llamaban desde el centro de Manhattan. En Harlem le decían simplemente "the Track", por la forma alargada de su pista.

Abrió el 12 de marzo de 1926 en la avenida Lenox, ocupando toda la cuadra entre las calles 140 y 141. La noche inaugural entraron unas cinco mil personas y otras dos mil se quedaron afuera. Funcionaba en el primer piso, al que se subía por una escalera de mármol, y su pista de arce medía cerca de mil metros cuadrados. Se usaba tanto que había que cambiarla cada pocos años.

Tenía dos escenarios, así que la música nunca paraba: mientras una orquesta terminaba, la otra ya estaba arrancando. De ahí salió la tradición de las "batallas de bandas", con dos orquestas turnándose y compitiendo por el favor del público.

Lo que lo hacía distinto de otros salones de la época —el Cotton Club, por ejemplo, donde tocaban músicos negros para un público exclusivamente blanco— era su política de puertas abiertas. En el Savoy entraba cualquiera y todos bailaban en la misma pista, algo poco común en los Estados Unidos de esos años.

Había un rincón reservado, el Cats' Corner, donde bailaban los mejores. Conseguir un lugar ahí era difícil y cada noche llegaba el momento del "showtime", cuando el resto armaba una herradura alrededor y solo quedaban en la pista los que podían sostenerla.

El Savoy cerró en 1958 y el edificio fue demolido poco después. Pero los bailes que nacieron en esa pista siguen vivos, y cada vez que bailamos Lindy Hop estamos, de algún modo, ahí.

El embajador del Lindy Hop

Frankie Manning

Frankie Manning (1914–2009) es probablemente la figura más importante en la historia del Lindy Hop, y la razón por la que hoy podemos bailarlo.

Nació en Jacksonville, Florida, y su madre lo llevó a Harlem cuando tenía tres años. Empezó yendo a los bailes del Renaissance Ballroom y recién más tarde se animó al Savoy, que era para los mejores. En 1934 Herbert "Whitey" White lo invitó a sumarse a su grupo de élite, los Whitey's Lindy Hoppers, donde terminó siendo el coreógrafo del conjunto.

En 1935 hizo algo que cambió el baile para siempre: el primer aéreo. Con Frida Washington como pareja, en una competencia en el Savoy, la hizo girar sobre su espalda hasta que aterrizó frente a él. Chick Webb, que dirigía la banda de la casa, acompañó el salto con un golpe de batería y la sala explotó. La idea se la había dado algo que vio antes en esa misma pista: Big Bea levantando a Shorty George y llevándolo al hombro. Cuando Shorty George fue a felicitarlo y le preguntó de dónde había sacado eso, Frankie le contestó que de él.

También inventó las rutinas grupales sincronizadas y los "stops", que llevaron el Lindy Hop del salón al escenario y al cine. Bailó en Hellzapoppin' y en A Day at the Races, y actuó con Count Basie, Duke Ellington, Ella Fitzgerald y Cab Calloway.

Cuando terminó la era del swing, se quedó sin trabajo como bailarín y entró a la oficina de correo, donde estuvo treinta años. Nadie sabía quién era. Hasta que en 1986 dos bailarines, Erin Stevens y Steven Mitchell, lo encontraron y le pidieron que les enseñara. Al principio dijo que no: no creía que a una generación tan joven pudiera interesarle el Lindy Hop.

Se equivocaba. Pasó los siguientes veintitrés años enseñando por todo el mundo, ganó un premio Tony por la coreografía de Black and Blue en 1989, y bailó hasta el final. Cada 26 de mayo, en su cumpleaños, se celebra el Día del Lindy Hop en su honor.

Los que estuvieron ahí

Otros bailarines

Nombres que van a escuchar nombrar seguido en clase y en las fiestas.

Norma Miller

1919–2019 · "The Queen of Swing"

Nació en Harlem, hija de inmigrantes de Barbados. De chica era demasiado joven para entrar al Savoy, así que se sentaba con sus amigas en la escalera de incendios del edificio de su mamá para escuchar a Duke Ellington, Chick Webb y Cab Calloway. A los doce la descubrió bailando en la vereda un bailarín del Savoy, Twist Mouth George. Fue la integrante más joven de los Whitey's Lindy Hoppers.

Después armó su propia compañía, giró con Count Basie, actuó en cine y televisión, y también hizo comedia. Escribió su autobiografía, Swingin' at the Savoy, y en los 80 fue una de las que salió a enseñar cuando el baile volvió. Bailó hasta los 99 años.

Al Minns

1920–1985

Integrante de los Whitey's Lindy Hoppers, se lo ve junto a Leon James en las filmaciones de The Spirit Moves, de donde salió buena parte de lo que hoy se enseña de Authentic Jazz.

Fue el primero de la generación original en volver a enseñar: en 1982 empezó a dar clases en la escuela Sandra Cameron de Nueva York. Antes de morir les contó a sus alumnos que Frankie Manning también seguía vivo y vivía en la ciudad. Ese dato fue el que desencadenó todo lo que vino después.

Shorty George Snowden

Los primeros Savoy Lindy Hoppers

Uno de los bailarines más influyentes de la primera etapa, y también uno de los menos recordados. Fue quien llevó el Lindy Hop a competencias, clubes y espectáculos de Broadway. De baja estatura, usaba su tamaño para hacer reír.

El paso Shorty George lleva su nombre. Cuenta la leyenda que fue él quien, al ser entrevistado sobre cómo se llamaba ese baile, dio el nombre de "Lindy Hop".

Big Bea

Pareja de Shorty George

Bailaba con Shorty George y su altura hacía que la pareja fuera inconfundible. Fue de ella la idea que inspiró el primer aéreo: una noche en el Savoy levantó a Shorty George y lo sacó de la pista cargado al hombro, mientras él pataleaba en el aire. Frankie Manning estaba mirando.

Dawn Hampton

1928–2016

Venía de una familia de músicos de jazz y fue cantante antes que maestra de baile. En el renacimiento del swing se volvió una referente querida por su forma de enseñar la conexión y la musicalidad: hablaba menos de pasos y más de lo que pasa entre dos personas que bailan juntas.

Herbert "Whitey" White

El que armó el grupo

Era patovica del Savoy y llegó a jefe de pista. Le decían Whitey por un mechón blanco en el medio del pelo. Buscaba bailarines "jóvenes, con estilo y, sobre todo, que tuvieran swing", y con ellos armó los Whitey's Lindy Hoppers, el grupo profesional más importante de la historia del baile.